Lady Di eligió personalmente su anillo de compromiso: un zafiro de Ceilán de 12 quilates rodeado por 14 diamantes, montado en oro blanco de 18 quilates. Diseñado por Garrard, esta elección rompió con las tradiciones reales al provenir de un catálogo accesible al público. Su diseño icónico ha perdurado en el tiempo, siendo ahora lucido por Kate Middleton.

El anillo de compromiso de la Princesa Diana es una joya que ha cautivado al mundo desde su debut en la década de los 80. A lo largo de los años, este anillo de zafiro ha sido símbolo de amor, elegancia y tradición en la familia real británica, convirtiéndose en un referente icónico de la moda y la joyería. Pero, ¿qué hace tan especial a este anillo de compromiso y por qué ha dejado una marca imborrable en la historia?
En el año 1981, el Príncipe Carlos le propuso matrimonio a la joven Diana Spencer. Para el anillo de compromiso, Diana tuvo la libertad de elegir entre varias opciones ofrecidas por la prestigiosa casa de joyería Garrard, una de las joyerías más antiguas y reconocidas de Inglaterra. Sorprendentemente, ella optó por un diseño poco convencional para la época: un anillo adornado con un gran zafiro azul ovalado rodeado de 14 diamantes pequeños.
La elección de Diana rompió con la tradición, ya que la mayoría de los miembros de la realeza optaban por anillos de compromiso con diamantes solitarios. Su elección fue una declaración de su carácter único y de su gusto refinado. Además, el hecho de que el anillo estuviera disponible en el catálogo de Garrard, y no fuera un diseño exclusivo, fue visto como algo controvertido en aquel entonces, pues muchos consideraron que le restaba exclusividad a la joya real.
El anillo de zafiro de la Princesa Diana destaca por su impresionante zafiro azul de 12 quilates. Esta gema, originaria de Ceilán (actual Sri Lanka), es conocida por su color profundo e hipnótico. El zafiro azul simboliza la sinceridad y la fidelidad, lo que lo convierte en una opción perfecta para un anillo de compromiso.
La piedra central está rodeada por un halo de 14 diamantes brillantes, colocados en un elegante engaste de oro blanco de 18 quilates. Este diseño, inspirado en un broche creado por Garrard para la Reina Victoria, aporta un toque clásico y atemporal que ha ayudado a consolidar el estatus legendario del anillo. La combinación del azul intenso del zafiro con el brillo de los diamantes crea un contraste visual deslumbrante, haciendo de esta joya un objeto de deseo.
La elección de un zafiro por parte de Diana no fue accidental. Esta piedra preciosa tiene una larga historia de uso en joyería real debido a su simbolismo y belleza. Desde tiempos antiguos, el zafiro ha sido visto como una piedra de realeza y sabiduría. Además, el color azul simboliza confianza, verdad y amor, cualidades que Diana buscaba transmitir a través de su anillo de compromiso.
La propia Diana fue una amante de los zafiros y poseía varias piezas con esta gema. Se cree que el color del zafiro le recordaba el azul de sus ojos, haciendo de este anillo una extensión de su personalidad y estilo único. Su preferencia por el zafiro en lugar de un tradicional diamante solitario también fue vista como una forma de desafiar las expectativas de la realeza, destacando su carácter independiente.
Desde el momento en que Diana apareció en público con el anillo, la demanda de joyas con zafiros se disparó. La elección de esta gema ayudó a popularizar los zafiros en los anillos de compromiso, una tendencia que ha perdurado hasta hoy. Muchas joyerías alrededor del mundo comenzaron a ofrecer diseños inspirados en el famoso anillo de la Princesa, y el estilo de anillo con un halo de diamantes se convirtió en uno de los más solicitados.
El impacto del anillo va más allá de la moda. Este anillo de compromiso se ha convertido en un símbolo de la historia de amor de Diana y el Príncipe Carlos, a pesar de los desafíos de su relación. Incluso después de su divorcio, el anillo siguió siendo un recordatorio del compromiso original y de la elegancia intemporal de la Princesa Diana.
Tras la trágica muerte de Diana en 1997, sus joyas fueron heredadas por sus hijos, los Príncipes William y Harry. El anillo de zafiro fue guardado con cariño por los príncipes, quienes decidieron que debería permanecer en la familia como un recuerdo de su madre.

En 2010, el Príncipe William decidió entregar el anillo a su novia, Kate Middleton, al proponerle matrimonio. Este gesto no solo honraba la memoria de su madre, sino que también simbolizaba la continuidad del legado de Diana. Desde entonces, Kate ha sido vista luciendo el anillo en numerosos eventos públicos, consolidando aún más su estatus como una de las joyas más famosas del mundo.
El hecho de que el anillo ahora adorne la mano de una futura Reina consorte añade una nueva capa de significado a esta joya. La elección de William de regalar el anillo a Kate muestra el profundo apego que siente hacia su madre y el deseo de mantener viva su memoria a través de este icónico objeto.
El anillo de Lady Di guarda similitudes con el anillo de compromiso de Grace Kelly, ambos con gemas llamativas y corte clásico. Su historia sigue viva: su hijo Harry usó parte de ese legado en el anillo de compromiso de Meghan Markle.
El valor del anillo de zafiro de la Princesa Diana ha aumentado significativamente desde su creación. Originalmente, el anillo costó alrededor de 28.000 libras esterlinas en 1981. Hoy en día, debido a su historia y su asociación con dos figuras públicas tan importantes, su valor se estima en varios millones de euros.
Además del aspecto económico, el valor sentimental del anillo es incalculable. Es una joya que ha sido testigo de momentos históricos y que ha perdurado como un símbolo de amor y elegancia. Este legado ha convertido al anillo de zafiro de Diana en una de las piezas más codiciadas y admiradas de la joyería moderna.
El anillo se hizo famoso por su impresionante zafiro azul y porque fue elegido personalmente por Diana, rompiendo tradiciones reales. Hoy, es un símbolo de su estilo y legado, y también lo lleva Kate Middleton, lo que ha aumentado su popularidad global.
El zafiro central del anillo de la Princesa Diana proviene de Ceilán (actual Sri Lanka). Estos zafiros son conocidos por su color azul intenso y su claridad, lo que hace que sean muy valorados en la alta joyería por su belleza y calidad.
Kate Middleton lleva el anillo como símbolo de amor y respeto a la memoria de Diana. Al aceptarlo, Kate no solo honra a la Princesa, sino que también incorpora esta joya icónica en su propio estilo, manteniendo vivo el legado real.