
Guía de las medallas de la Virgen del Rocío: lágrima, pandereta, silueta y calada, la Pastora de Almonte, plata de ley u oro de 18k, y grabado en taller propio.

La romería del Rocío reúne cada año a cientos de miles de personas en la aldea de Almonte. De todas ellas, muchas vuelven a casa con la misma idea: llevar a la Blanca Paloma encima el resto del año. De ahí que la medalla del Rocío sea una de las joyas devocionales más pedidas de Andalucía.
Pero no todas son iguales. Hay varias formas tradicionales —la lágrima, la pandereta, la silueta— y dos representaciones distintas de la Virgen. En esta guía te explicamos qué es cada una y cómo elegir la tuya. Puedes verlas todas en nuestra sección de medallas de la Virgen del Rocío.
Lo que distingue a una medalla rociera de otra no suele ser el tamaño, sino la silueta de la pieza. Estas son las que trabajamos:
Es la duda más frecuente en el mostrador. La Virgen del Rocío es la imagen tal como se venera en su ermita, vestida y coronada. La Divina Pastora la representa con la faceta pastoril, con un aire distinto y más sencillo, y tiene su propia devoción entre los rocieros de Almonte.
Merece la pena saberlo antes de comprar, porque quien tiene devoción a una suele quererla exactamente así. Tienes las dos separadas: Virgen del Rocío y Virgen del Rocío Pastora.
Las dos opciones son válidas y la elección depende del uso. La plata de ley aguanta bien el día a día y es la habitual para una primera medalla o para llevarla durante el camino. El oro de 18k es la pieza que se hereda: pesa más en la mano, no se altera con el tiempo y suele ser la elección cuando la medalla marca una promesa o una fecha importante.
Si dudas, piensa en quién la va a llevar y con qué frecuencia. Puedes comparar el resto del catálogo en medallas de plata y medallas de oro.
En nuestro taller grabamos el reverso con un nombre, una fecha o el nombre de la hermandad. Es lo que convierte una medalla en esa medalla: la del año que se cumplió la promesa, la del primer camino, la que llevaba la abuela. Si la quieres grabada, dínoslo y lo preparamos.
Son dos representaciones distintas de la misma devoción. La Virgen del Rocío es la imagen como se venera en la ermita; la Divina Pastora la muestra en su faceta pastoril. Cada una tiene sus devotos, así que conviene elegir la que corresponda.
La lágrima y la pandereta son las dos formas más clásicas del Rocío. La silueta es una lectura más actual y la calada es la más artesanal, con el dibujo perforado a mano.
Sí. Grabamos el reverso con un nombre, una fecha o el nombre de la hermandad en nuestro propio taller.
Sí, eligiendo un tamaño proporcionado y una cadena corta. Es un regalo habitual de bautizo y comunión en familias rocieras.
Si tu devoción es otra, trabajamos más de cuarenta advocaciones en la sección de medallas de vírgenes. Y si quieres entender mejor qué significan, lo contamos en el significado de las medallas de vírgenes.







