Cómo elegir una medalla de la Virgen: advocación, material y tamaño. Más de 40 advocaciones (Rocío, Macarena, Esperanza de Triana, Carmen…) en plata y oro, con grabado en nuestro taller.

¿Por dónde se empieza a elegir una medalla de la Virgen? Por tres cosas, y en este orden: la advocación —la Virgen con la que tienes devoción—, el material y el tamaño. La plata de ley es la opción asequible y duradera; el oro de 18k, la pieza de toda la vida. En tamaño, las de 21 mm son las más versátiles para adulto, y las pequeñas, para bebé y comunión. En Joyería Parejo trabajamos más de 40 advocaciones —Rocío, Macarena, Esperanza de Triana, Carmen, Milagrosa, Pilar…— en plata y en oro, y las grabamos en nuestro taller.
Una medalla de la Virgen es de esas joyas que se llevan toda la vida y se heredan. Por eso conviene elegir bien: no es solo «una medalla», es la advocación con la que alguien tiene devoción, en el material que va a durar y en el tamaño adecuado para quién la va a llevar. En esta guía te ayudamos a decidir. Puedes ver todas las advocaciones en nuestra sección de medallas de vírgenes.
Lo primero es la Virgen: la patrona del pueblo, la de la hermandad de la familia, o aquella con la que se tiene una devoción especial. Es lo que hace que la medalla signifique algo de verdad para quien la recibe. Trabajamos más de 40 advocaciones distintas, así que lo más probable es que tengamos la tuya.
Plata de ley (925 mls): la opción más asequible y muy resistente. Perfecta para un regalo bonito sin un gran desembolso, para un primer detalle religioso o para el día a día. Oro de 18k: la pieza de toda la vida, la que se hereda. Más inversión, pero es para siempre. Tienes la selección separada en medallas de plata y medallas de oro.
Las medallas de 21 mm son las más equilibradas para un adulto: se ven bien y no resultan grandes. Para un bebé o un bautizo, mejor una medalla pequeña y ligera (mira las medallas infantiles). Y para una comunión tenemos modelos pensados para la ocasión en medallas para comunión.
Aquí está nuestra seña de identidad: somos una joyería de Los Palacios y Villafranca y trabajamos a fondo las devociones de la tierra.
Y muchas más: Fátima, Lourdes, Guadalupe, Montserrat, Almudena, Candelaria, Regla, Soledad… Puedes verlas todas en la sección de medallas de vírgenes.
Podemos grabar el reverso de la medalla con un nombre, la fecha del bautizo o la comunión, o una dedicatoria. Es lo que convierte una medalla bonita en un recuerdo único que se guarda para siempre. Solo tienes que indicárnoslo.
Depende del uso y el presupuesto. La plata de ley es ideal para un regalo bonito y asequible o para el día a día. El oro de 18k es la pieza de toda la vida, la que se hereda. Las dos son una buena elección.
Para adulto, las de 21 mm son las más versátiles. Para bebé o bautizo, una medalla pequeña y ligera. Para comunión, modelos algo más vistosos pero proporcionados a un niño.
Trabajamos más de 40 advocaciones, así que es muy probable. Míralo en la sección de medallas de vírgenes y, si no la encuentras, escríbenos y te orientamos.
Sí, grabamos el reverso con un nombre, fecha o dedicatoria en nuestro taller.